5 COMENTARIOS

  1. Hola y enhorabuena por el artículo.
    Únicamente me queda una duda sobre el cálculo de la rentabilidad y los honorarios.
    En el ejemplo 4, para unos honorarios netos de 64.400 le aplicas el 30% inverso por la tasa de impuestos y te da 92.000 € de honorarios. Sin embargo creo que ese 30% habría que aplicarlo sobre (ingresos – gastos) que es lo que se paga de impuestos no?
    Creo que en el ejemplo que has puesto, los impuestos que se pagarían serían (92.000-54.433,63)x30% = 11.269,91 €, con lo que el beneficio sería (92.000-11.269,91)=80.730,09 y la rentabilidad sería: (1-(54.433,63/80.730,09))x100 = 32,5%.
    No sé si estoy en lo cierto, pero agradecería la respuesta.

    1. ¡Hola, Marcos!

      Muchas gracias por tu comentario y sobre todo por haber llegado al final del post haciendo números. 🙂

      El método contempla la minoración de los honorarios directamente como estimación sencilla. Para hacerlo con precisión financiera deberíamos calcular el resultado bruto de operaciones EBITDA, restar amortizaciones, añadir resultados extraordinarios, restar gastos financieros y finalmente el impuesto para llegar a un beneficio después de impuestos. Con ese beneficio calcularíamos la rentabilidad. Sería mucho más exacto.

      Aquí simplemente se trata de aproximarse al caso de cada proyecto de manera predictiva y sencilla.

      Se puede hacer perfectamente como tú dices, e incluso sería un poco más correcto. Simplemente, en ese caso recomendaría aspirar a rentabilidades más altas que el 30% que se menciona en el artículo.

      ¡Un saludo!

  2. […] honorarios, si están convenientemente calculados respecto a nuestros costes (ya hablamos de la rentabilidad de un encargo de arquitectura) o al valor que entregamos y cuándo los vamos a percibir (puesto que son muy variables en el […]

  3. Hola Joan,
    me parece muy importante que se hable de lo que cobran los profesionales de la arquitectura, porque habitualmente tenemos el estigma de que “los arquitectos son muy caros”. Y nosotros, que las estamos pasando canutas en los tiempos que corren, creo que no está de más que empecemos a decir por qué cobramos lo que cobramos.
    Al hilo de esto, te pongo un artículo que escribí para el portal Planreforma.com en su día (si no te parece apropiado lo borras y ya está)
    http://planreforma.com/blog/por-que-arquitectos-cobran-lo-que-cobran/
    No estaría de más que los profesionales que ponen sus precios más bajos que el suelo, lo recordasen.
    Abrazo Joan!

    1. ¡Hola, Mariajesús!

      Pues sí. Cuando consigues transmitirle a alguien ajeno a la profesión los gastos que tenemos por trabajar (o sólo por estar en activo, aunque no entren encargos), te suelen tomar por loco. Y lo peor es que, con toda esta situación incubada durante años, hay bastantes profesionales de la arquitectura trabajando por debajo de costes. Es insostenible.

      Me ha gustado tu artículo, dice verdades. Aprobado el link. 🙂

      Gracias por pasarte por aquí.

      ¡Un abrazo!

Deja un comentario