POR QUÉ ES IMPORTANTE LA GESTIÓN EMOCIONAL PARA UN ARQUITECTO

Algunas personas me han leído hablando de gestionar emociones y me han preguntado por qué es tan importante la gestión emocional para un arquitecto (y en qué consiste).

Gestionar tus emociones es una capacidad fundamental en cualquier faceta de tu vida. También en lo profesional. Y me atrevería a decir que si te dedicas a la arquitectura, todavía más.

Peleas con constructores, malentendidos con clientes, trabajo en equipo complicado… ¿Te suena?

Vamos a hacer un primer acercamiento a la gestión emocional para un arquitecto para que veas por qué es tan importante y cómo puedes empezar a aplicarla.

Gestión emocional para un arquitecto

Tiempos modernos

Es conocida esa frase de Henry Ford: “¿Por qué cuando pido un par de brazos me traen también un cerebro?”.

En una línea de producción que fabrica automóviles, seguramente sólo necesitas un par de brazos. Apretando tuercas una vez, otra, otra, otra, otra… ¿Recuerdas a Charles Chaplin en Tiempos Modernos?

En ese contexto, cuanto menos pienses mejor. Eres lo que los ingleses llaman “a cog in the machine”.

Pero hete aquí que las personas tienen cerebros, y piensan. Y cuando te mueves en entornos de trabajo del conocimiento, pensar es una actividad importante. En ese caso, Henry Ford pediría cerebros.

Pero hay más, porque quien tiene un cerebro tiene emociones y éstas mediatizan de manera decisiva su comportamiento. Aquí seguramente Ford diría que no quiere “corazones”. Pero los tendría.

Por cierto, ¿sabías que hay neuronas en el corazón, en el estómago y en el intestino? Curioso.

Situaciones en las que entra en juego la gestión emocional para un arquitecto

Imagínate empezar una obra, tener un desencuentro con el contratista, mostrar tu enfado de un modo inadecuado y envenenar la relación desde el primer día. Te quedan un par de años de convivencia convertidos en un infierno.

(Siempre recuerdo a un veterano compañero que me enseñó muchas cosas cuando yo empezaba y me decía “el contratista: contra-ti-está”).

Prueba también a ponerte en el rol de líder de un equipo. Te toca dar feedback a uno de los tuyos y, como te has enfadado porque no lo ha hecho bien y tienes ansiedad por lograr el resultado, te centras sólo en lo negativo, generalizas, personalizas…

Tal vez destruyas tu relación con esa persona, o puede que la hundas en la miseria. Y es un activo del equipo que debe ser capaz de aportar cosas. ¿Con qué motivación?

Ahora ponte en la piel de un profesional en medio de una negociación. Como la conducta de la otra parte es agresiva surge tu orgullo y nuevamente la ira, y la negociación se transforma en una competición de egos para ver quién puede más.

El deseo de quedar por encima y aplastar a tu rival te hace despreciar un buen acuerdo, y la negociación acaba rota. ¿Qué has conseguido dejando que tus emociones te dominen?

Por no hablar de las competencias emocionales en la búsqueda de empleo, importantísimas como nos contaba Jéssica Buelga en esta videoentrevista.

Situaciones de este tipo se repiten todos los días, y muchas otras distintas.

Entender a las personas para poder trabajar con ellas, medir tus reacciones para no agredir a los demás, pensar con claridad cuando la emoción aparece… Ahí está la importancia de la gestión emocional para un arquitecto.

Una adecuada gestión emocional es fundamental en el día a día del arquitecto #coaching #arquitectura Clic para tuitear

Importancia de la gestión emocional para un arquitecto

Las situaciones anteriores parecen bastante claras y de sentido común; cualquiera te dirá cómo conviene manejarlas.

Entonces, ¿por qué la evidencia muestra que muchas veces no lo hacemos?

Los profesionales que llegan más arriba en el mundo de la empresa son quienes gestionan mejor sus emociones, además de otras habilidades poco técnicas.

Los profesionales que más lejos llegan en sus empresas tienen ciertas competencias transversales #coaching #arquitectura Clic para tuitear

La competencia técnica es necesaria, por supuesto, pero no siempre decisiva. De hecho, a medida que subimos a puestos de mayor responsabilidad, ésta va perdiendo importancia en favor de otras.

La gestión emocional es una de las más importantes. Otras podrían ser la efectividad personal o el conocimiento del sector, por ejemplo.

Esto mismo es aplicable a la profesión libre. Hay arquitectos que no hacen una gran arquitectura pero a los que les va bien, y la gente suele decir: “Es que se vende muy bien”.

Es cierto en algún caso, pero la mayoría de las veces no explica por sí solo el éxito. La respuesta suele estar en un compendio de competencias, entre las cuales nuevamente es muy importante la gestión emocional.

Y si hablamos de liderazgo, la cosa se dispara. En casi cualquier actividad de un buen líder es necesario el manejo de sus propias emociones.

Las faltas de respeto de los jefes figuran repetidamente en los primeros puestos entre los comportamientos negativos referidos por empleados. Muchas de ellas se producen por una mala gestión de la ira o la ansiedad.

La ira te puede llevar a agredir a las personas, el miedo te puede impedir hacer cosas o empujarte a protegerte de amenazas inexistentes, la tristeza te puede chupar la energía y reducir tu efectividad, la alegría excesiva te lleva a la temeridad…

Un primer acercamiento a la gestión emocional

La gestión emocional se entrena.

Hay técnicas, maneras de enfrentarla según hablemos de una emoción u otra, de una persona u otra…

Podemos hacer un pequeño avance y en próximos posts seguiremos.

La gestión emocional se entrena. Hay muchas técnicas dependiendo de la persona y la situación #coaching #arquitectura Clic para tuitear

Cuando una emoción se manifiesta, si es suficientemente fuerte puede llegar a impedirnos pensar con claridad. Es lo que se conoce como “secuestro amigdalar”.

La amígdala, una pequeña estructura neuronal dentro de nuestro cerebro, provoca la segregación de una gran cantidad de sustancias químicas que pueden llegar a afectar al razonamiento y hacer que nos comportemos literalmente sin pensar.

Impedir ese funcionamiento automático es el objetivo de la gestión emocional. A grandes rasgos, y más allá de las múltiples técnicas que existen, consta de los siguientes pasos:

Permitirte sentir y reconocer la emoción. Saber qué está pasando en el momento en que pasa.

Ser capaz de parar antes de reaccionar de manera automática. Preguntarte por qué está surgiendo esa emoción y entenderla.

Observar las alternativas, las consecuencias, y actuar conforme a todo ello.

Una vez pasado el momento crítico, hacer balance de lo que has vivido y aprender.

Esto se ve enormemente facilitado por tu grado de autoconocimiento. Saber con qué temas o personas sueles reaccionar de determinada manera, qué te mueve y qué no, entender por qué se generan esas emociones en ti…

El autoconocimiento te ayudará a identificar las técnicas que mejor te van a funcionar para gestionar tus emociones y a aplicarlas.

El reto consiste en practicar día a día.

Una competencia básica

La gestión emocional para un arquitecto es una competencia básica.

Ten claro que es tuya, que nadie puede quitártela. A veces las personas o las situaciones que te rodeen no te tendrán en cuenta. Sentirás agresiones, miedos, enfados, duelo… No vas a poder acabar con todo eso.

La gente seguirá comportándose como le parezca, las injusticias sucediendo, las situaciones difíciles presentándose.

Pero sí que puedes encontrar la manera de que las emociones que provoca todo eso no dirijan tu comportamiento.

Y lo que es mas importante, ser más feliz al gestionarlas.

Tienes mucha más información, posts, recursos y herramientas para mejorar tu desempeño en la categoría DESARROLLO PERSONAL DEL ARQUITECTO.

Ahora cuéntame tú.

¿Consideras que es importante la gestión emocional para un arquitecto? ¿Cuál dirías que es la emoción que más te provoca reacciones automáticas? ¿En qué situaciones? ¿Con qué personas? ¿Crees que puedes entrenar para evitarlo?

Gracias por leerme. Que tengas un buen día.

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6 comentarios en “POR QUÉ ES IMPORTANTE LA GESTIÓN EMOCIONAL PARA UN ARQUITECTO”

  1. Un gusto saludarte Joan el tema es muy interesante e importante como para tratarlo y quererlo resolver tanto en un arquitecto como para cualquier profesional, que posean o tengan cargos o posisiones de lideres o jefes, pero el problema no es la posicion si no el no de cerebros que estan a su cargo ya que existe siempre el que quiere y cree saber mas que otros,que cree maneja mejor el tema,que cree conoce mas el problema y que cree y sabe la solucion, con esto es que uno se desconcentra o no sabe controlar esa gestion emosional, porque no es tanto en forma puntual si no lo constanmte que se consigue con este hecho,y como otras personas se unen en unisono, por lo tanto siempre hay que aferrarnos a nuestra experiencia pero sobre todo como dices el autoconocimiento nos va ayudar mucho maxime si estamos o tenemos poco tiempo en ese puesto y que hay otros que tienen mas años en la empresa.

    • Hola, Alexi.

      Así es, el autoconocimiento es fundamental para manejarse en esas situaciones. Independientemente de los comportamientos de los demás, siempre tenemos la posibilidad de elegir cómo reaccionamos ante esos comportamientos. Y para eso es necesario conocerse bien.

      Gracias por comentar.

      ¡Un saludo!

  2. Muy interesante Joan. Últimamente he tenido que afrontar retos que me han supuesto crecer a nivel emocional por ejercer el control de mis reacciones. Ello no significa ser taimado o frío, sino protegerse de «estallidos» puntuales que no definen nuestro comportamiento habitual. Y me he dado cuenta de que sirve para perder batallas… ganando guerras 🙂

    • ¡Hola, Amparo!

      Pues has tocado un punto muy importante, que es el de mantener el foco en lo que se debe mantener y elegir muy bien las batallas que vale la pena luchar.

      La nuestra es una profesión muy estresante y con vaivenes, y creo que debemos cuidar estas cosas. Es un hábito en el día a día.

      Muchas gracias por pasarte y por comentar. 🙂

      ¡Un saludo!

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