EMPRENDER EN ARQUITECTURA. VALIDANDO LA IDEA Y 9 FALSOS MITOS

Emprender en arquitectura es a mi modo de ver una buena opción. Para algunos la mejor, para otros no tanto.

Sea como sea, si te decides a dar el paso debes ser consciente de que no todo es tan bonito como lo pintan. Si lo estás considerando, conviene que sepas dónde te metes.

Puedes ver el método que de verdad funciona para dar tus primeros pasos en mi post sobre abrir un estudio de arquitectura, pero te recomiendo que como prólogo leas este artículo para ponerte en situación.

Poner en marcha tu emprendimiento para ofrecer tus servicios profesionales conlleva una serie de singularidades y tiene algunas reglas que hay que conocer, y más aún en un mundo complicado como el de la arquitectura.

Hoy en día parece que si no emprendes no eres nadie, pero ojo, no todos los mensajes que recibimos constantemente nos cuentan toda la verdad. Hay que mirar un poco más allá.

Esa imagen llegando a un coworking lleno de plantas con tu bici chula y el portátil a la espalda es sólo parcialmente real.

Vamos a detenernos con un poco de calma en la fase inicial y más importante de emprender en arquitectura: validar la idea.

Y después veremos algunos falsos mitos y consejos a la hora emprender en arquitectura para que puedas tomar la decisión de hacerlo de manera más consciente.

Emprender en arquitectura

Validando la idea al emprender en arquitectura

Un arquitecto emprendedor es un ser motivado.

O debería serlo. Como no lo estés y no disfrutes del propio camino del emprendimiento, te será muy difícil llegar a buen puerto.

Sin embargo, hay que distinguir motivación de exceso de entusiasmo. ¿Es que puedes pasarte de rosca con ello? Pues sí, especialmente cuando la euforia no te deja ver algunos aspectos de tu idea de negocio que no van a funcionar.

Hace poco, testeando la idea de un motivadísimo arquitecto emprendedor en su despacho, llegamos a la conclusión de que su percepción sobre ella era sesgada, y sobre todo que no estaba siendo validada.

Como consecuencia, el mercado no estaba respondiendo. No conseguía comercializar sus servicios y no tenía suficientes ingresos. Y esto ocurre muchas veces.

Vamos a ver por qué tu idea se convierte en tu tesssssssoroooooo, cómo eso te impide validarla y cómo puedes evitarlo si quieres ser un arquitecto emprendedor.

arquitecto emprendedor

          La euforia a escena

Al emprender en arquitectura suelen existir sesgos cognitivos que te empujan a anticipar que tu idea va a funcionar. No sólo eso, sino que va a funcionar muy bien. Lo he visto incluso cuando se tiene mucha experiencia profesional.

Es frecuente la aparición de sesgos cognitivos que te dicen que tu idea va a funcionar #marketing #arquitectura Clic para tuitear

Me encuentro con personas que están encantadas con su idea Esa misma euforia les lleva a hacer las cosas sin analizarlas o sin validarlas con el mercado. Y es que es normal.

Cuesta mucho desechar las ideas, porque las has creado con mucho entusiasmo. O puede que las personas que te rodean y te aprecian te den muchos ánimos para llevarlas adelante (también las que no te aprecian, en cuyo caso la cosa es peor).

Además, la red está llena de historias de emprendedores que dieron en el clavo de forma mágica y se hicieron millonarios en muy poco tiempo. Lo que no te cuentan, claro, es que en casi todos esos casos su idea fue validada y que seguramente desecharon muchas otras antes de tener éxito.

Esto es como la primera buena idea que tienes para un proyecto. Incluso aunque compruebas que no es materializable, cuesta mucho descartarla y buscar otra.

Hay varios sesgos cognitivos típicos de los humanos que nos impulsan a ser optimistas con nuestros proyectos y a sacar conclusiones teniendo disponible sólo una pequeña parte de la información relevante (análisis heurístico).

Pues bien, es importante no caer en ellos. Si no logras ver más allá, estarás cimentando los pilares de tu negocio sobre arcillas expansivas.

Es necesario validar las ideas.

Gran parte de los sesgos se manifiestan en dos elementos fundamentales del negocio: la propuesta de valor y las necesidades del cliente ideal.

          Los elementos de tu propuesta de valor

Puedes echar un vistazo a este post para crear tu propuesta de valor.

Como hemos comentado muchas veces, hay una serie de beneficios que puedes ofrecer a tu cliente, que satisfacen necesidades del mismo y que idealmente sólo puedes ofrecer tú. Al valorar esos beneficios diferenciales, es fácil caer en el optimismo.

Es frecuente sobredimensionar tus virtudes o considerar que éstas son diferenciales cuando en realidad no lo son. No es cosa de arquitectos, ¿eh?, es cosa de formas de vida humanas.

Por ejemplo, me encuentro con muchas personas que me dicen “se me da muy bien proyectar”. Si me dieran un Bitcoin cada vez que lo oigo tendría… muchos Bitcoins.

No lo niego. Si has pasado el duro filtro de nuestra formación como arquitectos, seguramente se te dará bien proyectar. Incluso puede que seas mejor que el resto (¿en qué aspecto? ¿en algo útil para el cliente? ¿qué es proyectar bien? Eso es otro tema).

Sin embargo, también es posible que no. Puede que haya muchas más personas como tú.

¿Cómo se valida esto? Por ejemplo, comparando. ¿Qué dice la gente sobre ti y qué dice sobre los demás? ¿Qué gente? No te va a valorar igual un compañero que un cliente, probablemente busquen cosas diferentes en los edificios que proyectas.

¿Qué resultados has obtenido cuando te has puesto a ello? ¿Qué han dicho de ti clientes anteriores? Si no los has tenido, ¿puedes preguntar a personas que coincidan con el perfil de tu cliente ideal sobre ello? ¿Pueden comparar tu trabajo con el de otros?

Valida tu propuesta de valor para emprender en arquitectura y trata de diseñarla sin caer en sesgos cognitivos #marketing #arquitectura Clic para tuitear

          Las necesidades del cliente

Los mismos sesgos se manifiestan frecuentemente cuando analizas las necesidades de tu cliente.

Si oyes aquello de “a la gente le gusta…” suele ser mala señal. Salvo que tengas un gran conocimiento de los posibles clientes a los que te vas a dirigir (por consultas o experiencias anteriores), es difícil hacer ese tipo de predicciones. No son una buena base para emprender en arquitectura.

Lo mejor para validar esas necesidades es preguntar. Muchas veces se nos olvida, pero hay que patear el mundo y convivir con los clientes de tu segmento o nicho de mercado. Si eres un arquitecto emprendedor, debes conocer a las personas a las que vas a ofrecer tus servicios.

La mejor manera de validar las hipótesis sobre las necesidades de tu cliente es preguntar #marketing #arquitectura Clic para tuitear

No hay nada como sentarse a tomar un café (o un té, que es antioxidante) con clientes potenciales y empezar a escuchar sus problemas, necesidades, obsesiones… Al cabo de un tiempo, verás que muchos de ellos se repiten y que son comunes en tu segmento objetivo.

En nuestro sector la información no está muy accesible, puede costar conseguirla. Se pueden encargar estudios de mercado (suelen ser caros), pero sobre todo has de tener la actitud de cuestionarte las cosas y de preguntar sin parar.

Y esta actitud debes mantenerla en el tiempo. El mercado evoluciona, cada vez más rápido, y debes ir adaptándote a las necesidades de tus clientes potenciales o, mejor aún, anticipándote a ellas. Innovar.

          Validar para emprender en arquitectura

Estos dos elementos, propuesta de valor y necesidades del cliente, son el centro de tu estrategia y modelo de negocio, aunque también hay otros que estudiar.

Si no logras validar como mínimo esos dos conceptos, debes saber que estarás lanzándote al mercado con mucho riesgo. Tal vez des en el clavo, pero será bastante más difícil. Por mucha publicidad que hagas, por ejemplo, actividad en Facebook y Twitter, no te comprarán.

Por supuesto debes estudiar todo tu modelo de negocio y salir al mercado con una versión viable, aunque mejor que no pongas todavía toda la carne en el asador. Prueba, recibe opiniones, mira si funciona, modula, corrige, y vuelve a probar. Siempre validando.

Si vas a ser un arquitecto emprendedor necesitas ir adquiriendo ese hábito: el de cuestionar las cosas y validarlas de la manera más objetiva posible. Nunca será al 100%, pero prueba a ir más allá de las hipótesis, por muy claras que te parezcan.

Aunque siempre existirá riesgo, se trata de reducirlo obteniendo información. Y para eso, quién mejor que las personas que van a hacer viable tu negocio. Sí, los clientes.

Siempre existirá riesgo al emprender, se trata de reducirlo y de estar preparado para cuando algo falle #marketing #arquitectura Clic para tuitear

Es que ser emprendedor mola mucho. 9 falsos mitos al emprender en arquitectura

Además de validar tu idea, debes tener claro que lo que te vas a encontrar no es tan romántico como te cuentan.

Vivimos en un contexto en el que emprender está en cierta manera de moda.

Recibimos un bombardeo diario de mensajes ensalzando las bondades del emprendimiento, mostrándonos casos de gente aburrida en su trabajo de 8 a 17 que recibe una iluminación y el empujón vital necesario, lo abandona todo y se lanza.

Vemos ejemplos espectaculares de emprendedores que alcanzan el éxito (ese concepto tan variable según el individuo) y que además molan mucho. Apple, Google… Personas en oficinas preciosas con guarderías para sus hijos o trabajando desde casa. Y empezaron en un garaje.

A veces no todo es tan atractivo. Uber es guay, pero ojo con todo lo que lleva detrás. Enrique Dans lo explica muy bien en varios artículos de su blog.

Ya en un par de ocasiones me he encontrado con clientes que tuvieron su iluminación particular. Lo dejaron todo (incluyendo el trabajo que les daba sustento) y se lanzaron sin red. Cuando llegaron a mí, estaban en una situación delicada que, desde luego, no era el mejor contexto para empezar un negocio.

Y ojo, no lo digo para juzgarlos. Simplemente, no tenían toda la información que hubieran necesitado para tomar una decisión consciente.

Estos mensajes de “Si no te gusta lo que haces, déjalo todo ahora mismo y lánzate, que si tienes pasión saldrás adelante. ¡Banzai!” me asustan.

Veamos algunos de los falsos mitos y algunos consejos para emprender en arquitectura.

          1 Si lo deseas con la fuerza suficiente, lo lograrás

Falso.

Es la adaptación al emprendimiento de aquello de que «Cuando deseas algo mucho, el universo conspira para que lo logres«.

No existe una garantía. Tener “pasión” no basta. Obviamente la vas a necesitar, pero además tendrás que tener o adquirir ciertas habilidades personales y conocimientos, y trabajar muchísimo.

Tener una “pasión” no basta para emprender en #arquitectura Clic para tuitear

Es importante la resiliencia, porque te aseguro que vas a tener momentos malos en los que te preguntarás si todo vale la pena. Caerás muchas veces, y cuando lo hagas tendrás que volver a levantarte.

Eso sí, desearlo mucho te ayuda a ponerte en la disposición mental adecuada para recorrer el camino, y te abre los ojos a las oportunidades y a relacionarte con los demás de un modo beneficioso para tu proyecto.

          2 Para emprender en arquitectura hay que ser un Pritzker potencial

Falso.

No necesitas ser el mejor haciendo proyectos de obras emblemáticas ni crear la mejor arquitectura. Existen otros modelos de negocio, servicios diferentes que puedes ofrecer y beneficios que conecten con necesidades de clientes potenciales.

Se puede emprender perfectamente sin centrarse en intentar hacer una “arquitectura de autor” para tener un comentario o reseña en una revista.

Hay arquitectos con trayectorias validadas por el mercado y perfectamente sostenibles basadas en servicios de todo tipo: realización de infografías, peritajes, aplicación de criterios de sostenibilidad a su arquitectura…

Puedes trabajar sólo en tu ciudad, ofrecer servicios sólo por el canal digital (sin oficina) apoyándote en la tecnología, dedicarte a cosas diferentes de redactar proyectos sin pisar el Colegio de Arquitectos… En el sector arquitectura y urbanismo (o arquitectura y construcción) se puede aportar valor desde muchos puntos de vista.

Puedes hacer mil cosas.

          3 Necesitas una idea revolucionaria que cambiará el mundo

Falso.

Tu idea puede ser muy potente e innovadora, pero hay otras no tan revolucionarias que también pueden funcionar a la hora de emprender en arquitectura.

Es más, tener una gran idea no es suficiente. Lo más difícil es llevar a la ejecución esa idea, “bajarla a tierra”. Cuando esto se hace, muchas veces la idea muere.

Tener una gran idea no es suficiente. Hay que bajarla a la tierra #arquitectura Clic para tuitear

Las ideas deben traducirse en soluciones concretas para las personas y adaptarse a las circunstancias. Diseñar estrategia y modelo de negocio.

Es como la creación de un proyecto de arquitectura. Tal vez tengas una idea fuerte que es la génesis, pero ésta rara vez se conserva inmaculada hasta el final. Normalmente se va modulando bajo la presión de la funcionalidad, la normativa, etc. Lo importante es que dé lugar a algo valioso al final del proceso.

Emprender es similar.

          4 Tienes que estar completamente enamorado de tu idea

Vale, pero con matices.

Es cierto que si tú no estás plenamente convencido y “enamorado” de tu idea, nadie lo va a estar. Y con eso, conseguirás que nadie te compre.

Sin embargo no debes estar tan enamorado de ella como para no aceptar críticas constructivas y opiniones útiles, como para no modificar algunas cosas o como para no dar media vuelta cuando esté claro que la cosa no funciona.

«Fracasa pronto y barato«, dicen. Si tu proyecto no va porque la idea no es viable, no te empeñes en seguir adelante por mucho que ésta te guste.

          5 Siendo emprendedor cogerás vacaciones cuando quieras

Falso.

Las imágenes que circulan por las redes del emprendedor enviando emails desde la playa con su MacBook no se ajustan mucho a la realidad.

La imagen del emprendedor con su MacBook en la playa no se ajusta mucho a la realidad #arquitectura Clic para tuitear

Probablemente, están generadas para tratar de enfatizar el contraste con el hecho de tener un horario fijo en un puesto de trabajo localizado y pedir las vacaciones a Recursos Humanos de la empresa.

La realidad del emprendimiento no es así. Se trabaja mucho. A veces no podrás tener vacaciones, y el hecho de no someterte a un horario fijo será un arma de doble filo, porque significará trabajar muchas más horas que si lo tuvieras.

Las obras en marcha, por ejemplo, no se paran cuando tú quieres. No puedes irte a dar la vuelta al mundo mientras trabajas en remoto.

Emprender en arquitectura es duro, sobre todo al principio. Tal vez algún día llegues a ese status de libertad, pero para ello habrás pasado por tiempos difíciles.

          6 Si no te gusta tu trabajo, échalo todo por la borda ahora mismo y lánzate a emprender

Mejor que no.

Cuando un cliente quiere reinventarse a través del emprendimiento, el deseo normal es abandonar inmediatamente su trabajo actual como primer paso. Es comprensible por el hastío acumulado en ese trabajo y por la ilusión que genera un nuevo proyecto de vida. Yo le digo que no lo haga.

El sustento económico es importante para tu inversión inicial, y emprender bajo la presión de la falta de dinero o como huida de algo no es el mejor escenario. A veces es más juicioso simplemente cambiar de trabajo.

He visto arquitectos que abandonan su puesto por cuenta ajena y se ponen a hacer concursos de arquitectura como locos.

Si estás seguro de que quieres emprender, suele ser más efectivo pensar, establecer objetivos, hacer una fase de análisis interno y externo, intentar validar la idea, hablar mucho con clientes potenciales, montar una estrategia y pensar un modelo de negocio, etc.

Si haces todo esto mientras todavía tienes un sustento económico, tal vez vayas un poco más lento pero tendrás más tranquilidad.

Y no es mala idea intentar ahorrar algo antes de dar el paso.

Así que espera un poco, no dejes tu trabajo actual hoy mismo, prepárate y entonces sí, lánzate.

          7 Todo debe estar perfecto para lanzarte a emprender en arquitectura

Tampoco.

Es la cara B del anterior.

No se trata de diseñarlo todo a la perfección para salir al mercado. La perfección 100% no existe, y si la buscas nunca darás el paso.

Teniendo un proyecto suficientemente definido puedes salir e ir puliéndolo por el camino. Dicen que si no te avergüenzan un poco tus comienzos es que has esperado demasiado para lanzarte.

He tenido varios casos de éxito trabajando con arquitectos que ponían en marcha sus negocios a modo de startups, probando, validando y ajustando. Sin tener todo perfecto desde el principio ni ver todas las opciones del mundo.

Por el contrario, he visto arquitectos que han pasado meses eligiendo el nombre del estudio, el dominio para el sitio web, el diseño de su logo o pensando si querían ser empresa o autónomos.

Valida tu idea, crea un modelo y empieza a base de baby steps. Poco a poco, sin grandes saltos.

          8 Tienes que ser el primero

Falso.

Llegar el primero a un nicho de mercado otorga ventajas innegables sobre la competencia. Sin embargo no es imprescindible, y desde luego no te debes lanzar a lo loco simplemente para conseguir ser el primero.

Dicen los ingleses que “The early bird catches the worm”. Bueno, puede que siendo el primer pájaro caces más gusanos. Pero ojo, también puedes ser el primer gusano que salga al aire libre y que acabe en la panza de un petirrojo.

No sé si la comparación es adecuada.

Mejor preocúpate por generar una ventaja competitiva que pueda ser sostenible en el futuro y que te lleve clientes.

Falsos mitos al emprender en arquitectura

          9 La arquitectura alimentará mi alma, y ya comeré las lentejas de mi madre

Falsísimo.

La imagen del artista viviendo en el París del XIX en una buhardilla, esquivando la tisis y alimentándose del amor por la Violetta de turno es muy romántica, pero no te va a servir.

La #arquitectura alimentará mi alma, y ya comeré las lentejas de mi madre. Pues no, ni de coña Clic para tuitear

El negocio que emprendas debe ser sostenible. De algo hay que comer, y además no podrás llevar a cabo tu actividad si no obtienes beneficios.

Incluso si eres una ONG, debes pagar facturas para llevar a cabo tu labor altruista y asegurar tu supervivencia.

Recuerda que lo tuyo es una empresa, un negocio.

Entonces, ¿me lanzo a emprender en arquitectura?

Desde luego es una decisión muy personal y que hay que meditar, no es para tomarla en base a un impulso.

Los ánimos que recibimos constantemente para empujarnos al emprendimiento cumplen con el papel de ayudarnos a vencer el miedo, de darnos ese empujoncito que nos falta a veces para pensar que es posible. Sin embargo, puede que todos nos hayamos pasado de rosca.

Entre no hacer nada muriendo lentamente en un trabajo que no te gusta (o en el paro) y ser un kamikaze suicida hay una completísima gama de grises en la cual se puede uno situar para emprender en arquitectura.

Y termino diciéndote que no quiero dar la sensación de que estoy en contra del emprendimiento. Al contrario. Simplemente, no creo que sea tan sencillo como lo pintan ni la solución a todos los males de la arquitectura.

Aun así, si me preguntas, te diré que personalmente es mi primera opción.

Eso sí, recuerda validar tu idea y plantear una estrategia que te permita conseguir clientes con ciertas garantías.

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Tienes una guía muy completa y recursos varios para conseguir clientes para tu estudio en la categoría MARKETING PARA ARQUITECTOS.

Y ahora, Me gustaría que me dejases un comentario.

¿Qué opinas tú de emprender en arquitectura? ¿Es una buena opción? ¿Crees que tienes las cualidades y conocimientos necesarios para ello? Si lo has hecho, ¿has logrado validar tu idea?

Gracias por leerme. Que tengas un buen día.

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8 comentarios en “EMPRENDER EN ARQUITECTURA. VALIDANDO LA IDEA Y 9 FALSOS MITOS”

  1. HOLA JOAN ESO ES VERDAD HAY QUE ESTUDIAR MUCHO LA SITUACION Y NO DEJAR TODO POR UNA IDEA QUE TENGAMOS PARA ENTRAR Y EVOLUCIOINAR EN UN NEGOCIO DE ARQUITECTURA O DE CUALQUIER INDOLE, PERO TAMBIEN ES IMPORTANTE CONTAR CON UN GRUPO DE COLABORADORES QUE NOS AYUDEN A CONCRETAR ESA IDEA, YA QUE PODEMOS RESUILTAR PAJARO O GUSANO, PERO PARA MI HAY QUE DAR ESE PASO Y SENTIRSE UNO REALIZADO E INDEPENDIENTE Y DECIR QUE ESTA HACIENDO ALGO POR ESTE MUNDO EN EL QUE VIVIMOS.

    • Hola, Alexi.

      Efectivamente, emprender en solitario es muy difícil en el mundo de la arquitectura. Para dedicarse al trabajo habitual de un arquitecto, va a ser necesario un equipo o al menos colaborar con bastantes personas, incluso desde un punto de vista multidisciplinar.

      Gracias por pasarte y por comentar.

      Un saludo.

  2. En efecto, parece que en estos tiempos emprender fuera la única forma de ser exitoso. Yo difiero de esto. Sin embargo, me gusta la forma en la que has abordado el tema, porque si bien es una opción muy válida, es necesario saber que va a implicar muchos sacrificios y muchísimo trabajo al inicio, para dar a conocerse y sacar la idea adelante.

    • ¡Hola, Rosaura!

      Efectivamente, parece que si no emprendes no molas, pero no todo el mundo está dispuesto a enfrentarse a lo que ello significa.

      Muchas gracias por leerme y por comentar.

      ¡Un saludo!

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