6 COMENTARIOS

  1. Hola Joan,
    Como es habitual, enhorabuena por otro muy buen artículo y de gran utilidad.
    Uno de mis primeros managers me enseñó la diferencia entre lo bueno y lo mejor, con una versión de lo que mucho antes dijo Voltaire. Son de esos aprendizajes que dejan huella.
    Llevado al campo de indicadores de satisfacción del cliente, ya en la carrera, nos indican que el coste del 100% de nivel nivel de servicio tiende al infinito
    Gracias por difundir.

    Abel CL

    1. Hola, Abel.

      Una valiosa experiencia, sí señor.

      Efectivamente, no hay que confundir la excelencia en el servicio con la perfección inalcanzable.

      Gracias por pasarte. 🙂

      Un saludo.

  2. Buenísima reflexión. Enhorabuena pro el enfoque y desnudar la realidad de nuestros defectos para mejorar.
    Pd la feleicidad es tambien cuando subes la escalera par ver a la novia, … oantes de enseñar el trabajoal cliente. Luego se vuelve a la tierra.

    Lorenzo Goikoetxea Fuentes

    1. ¡Jajajajaja!

      Efectivamente, esos dos momentos son irrepetibles cada vez que se producen. 🙂

      Gracias por tu comentario, Loren.

      ¡Un saludo!

  3. Muy útil y real el artículo. Me parece muy acertado que se toque este tema que creo que muchos Arquitectos sufrimos y que viene provocado por la formación que recibimos, tan mejorable en muchos aspectos. Reconocerlo es el primer paso para poner remedio a esta mala práctica y mejorar la eficiencia de nuestra trabajo por lo que no debemos caer en el error de pensar que asumiendo este hecho va a caer la calidad de nuestro trabajo sino todo lo contrario.

    Cristina

    1. Hola, Cristina. Gracias por tu comentario.

      Efectivamente, la calidad de nuestro trabajo no tiene por qué caer, al contrario. Todo está en saber en qué aspectos utilizar nuestros recursos, y con eso seguramente los resultados serán mejores.

      ¡Un saludo!

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