6 COMENTARIOS

  1. Saludos Joan me gusta mucho el tema pero pienso que ya es suficiente cuando estamos concentrados en la realizacion de un trabajo o actividad, pensando como resolverlo ya sea un proyecto por encargo, por cual color cambio el color actual de mi carro etc. pues esto nos llena de mucha incertidumbre con tantas opciones que conseguimos pero siempre nos dara una buena satisfacion de resultado, como para ponernos a pensar que pierdo o que gano con dejarlo de hacer ya que esto siempre representa una nueva oportunidad o experiencia en nuestra vidad sea cual sea el eresultado. saludos

    ALEXI R MARTINEZ R

    1. Hola, Alexi. Gracias por tu comentario.

      Se trata de pensarlo antes, no durante, es decir, a la hora de elegir qué opción nos conviene más de cara al futuro. Y obviamente no hacerlo con cada decisión de nuestras vidas, porque si no nos volveremos locos. 🙂

  2. ¡Me encanta que inventes “palabros” Joan!

    Yo siempre he pensado que a la hora de valorar nuestros honorarios profesionales, por ejemplo, las cosas valen no sólo por el trabajo en sí mismo sino por lo que vale el tiempo en la que estás dedicado a ello… entiendo que eso está en la línea del coste de oportunidad… ¿no?

    1. ¡Jajaja!

      Bueno, en realidad es un palabro del mundo financiero transplantado. 🙂

      Sí, es eso más o menos. ¿Cuánto te rentaría el tiempo que estás dedicando a algo si en vez de ello lo dedicaras a la mejor de las otras alternativas posibles? Ahí está el coste de oportunidad.

      ¡Un abrazo!

  3. Me ha encantado el artículo, Juan, hace tiempo que vengo utilizando un concepto parecido pero no tan completo. Este post me ha llegado en el momento más oportuno. Gracias por lo que escribes y como lo escribes.

    1. Hola, Silvia.

      Me alegro de que te haya gustado. 🙂

      Muchas gracias por seguir leyéndome y por tus palabras.

      ¡Un saludo!

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